Teatro en la posguerra

Años 40

En los primeros años de la posguerra predominó un teatro cómico destinado a la burguesía, aunque en los 40 comienza a
escribirse un teatro de humor más intelectual, entre cuyos principales autores destacan Enrique Jardiel Poncela, Eloísa
está debajo de un almendro y Miguel Mihura, Tres sombreros de copa.

Años 50

Al igual que en poesía o narrativa, aparece un teatro social que intenta reflejar los problemas del país que inicia con el
estreno de Historia de una escalera de Antonio Buero Vallejo.

Años 60-70

Se impulsó la experimentación escénica, concediendo mayor importancia al espectáculo y a la interacción con el público.
De entre los autores innovadores destaca Fernando Arrabal y grupos independentistas como Els Joglars o La Fura dels Bus,
uno de los grupos más sorprendentes de los últimos años, defensores de la idea del teatro como espectáculo total.

Créditos

Libros Marea Verde

Narrativa en democracia

Características

  • Desde mediados de los setenta se va dejando atrás el afán experimental que había surgido desde los años sesenta.
  • Destaca el interés por la trama, por narrar unos hechos que se han de considerar verdaderos, con una estructura simple, lineal, algo propio de la novela más tradicional.
  • Algunos autores recuperan el intimismo y un cierto existencialismo.
  • Se producirán una gran variedad de tendencias: novelas policiacas, de aventuras, de intriga, costumbristas, fantásticas, de amor, psicológicas, novelas negras, históricas, etc.

Autores

  • Javier Marías: Mañana en la batalla piensa en mí, Todas las almas
  • Eduardo Mendoza: La verdad sobre el caso Savolta, El misterio de la cripta embrujada
  • Julio Llamazares: Escenas de cine mudo, Luna de lobos
  • José María Merino: Novela de Andrés Choz, El caldero de oro
  • Antonio Muñoz Molina: Beatus Ille, Plenilunio
  • Javier Tomeo: El castillo de la carta cifrada, Amado monstruo

En la actualidad

También en la narrativa del siglo XXI continúan las mismas tendencias que en el siglo anterior. La narrativa actual también es permeable a las nuevas tecnologías, que tienen un papel predominante. Se trata de una literatura en la que se valora el idioma, que une a España con todos los países de Hispanoamérica.

Debemos destacar la proliferación de revistas literarias que no solo reúnen críticas acerca de los libros, sino también organizan eventos conmemorativos. Todos los periódicos, en formato papel, editan un suplemento cultural, un determinado día a la semana.

El fenómeno cultural de los “premios” (al que aludíamos en el epígrafe anterior) también está presente en el mundo de la na-rrativa. De hecho, e la portada de cualquier novela, aparece el tipo de premio que ha obtenido, ya que esto es un reclamo, para las posibles ventas.

Los autores que destacan en este momento, ya iniciaron su andadura literaria anteriormente. Destacamos a Eduardo Mendoza, Antonio Muñoz Molina, Arturo Pérez-Reverte, Manuel Vázquez Montalbán y Almudena Grandes.

La novela negra es uno de los géneros más cultivados de este momento, siguiendo la tendencia del siglo anterior. Un maestro en este tipo de narraciones es Eduardo Mendoza (La aventura del tocador de señoras) y Domingo Villar (La playa de los ahogados). Eduardo Mendoza domina el lenguaje español y los argumentos de sus novelas son, multitud de veces, sarcásticos y corrosivos. Este autor, en sus últimas novelas, ha rescatado la figura del delincuente loco del El misterio de la cripta embrujada.